Esto no suele ser debido a que
el antivirus no desinfecte bien, sino más
bien a que el virus ha destruido (sobrescribiendo)
datos vitales cuya recuperación no es
posible. No queda más remedio que hacer
una instalación nueva de Windows.
Una vez que hemos identificado
el nombre del virus, es conveniente que busquemos
información sobre el virus en una enciclopedia.
Entre las más completas se encuentran
las de Norton
y Panda
Software. Nos debemos fijar en los elementos
que infecta: sector de arranque, programas o
documentos.
Si únicamente infecta programas,
podemos continuar con la instalación
de Windows puesto que todos los programas anteriores
serán eliminados e instalados de nuevo.
Si el virus infecta documentos (por ejemplo,
archivos de Word) trataremos de desinfectarlos
con una herramienta antivirus y nos aseguraremos
de que la desinfección ha sido correcta.
Entonces, podemos seguir adelante con la instalación
de Windows.
Por último, si el virus
ha podido infectar el sector
de arranque, evitaremos riesgos si lo reconstruimos
de nuevo. Arrancaremos el PC con un disquete
de inicio protegido contra escritura (tiene
que encontrarse libre de virus y haberse creado
antes de la infección) que contenga los
comandos FDISK y SYS. Ejecutaremos la orden
FDISK /MBR para reconstruir el Master Boot Record
del disco duro. Esto eliminará cualquier
virus que se encontrase en el MBR del primer
disco duro, pero también eliminará
si existiese el gestor de arranque LILO u otro
gestor
de arranque que se ubique en esta posición
del disco. A continuación ejecutamos
SYS A: C: para restaurar el sector de arranque
de la partición primaria activa. Nótese
que esto eliminará si existiese el gestor
de arranque de Windows NT o 2000, o el de algún
otro fabricante que se instale en el sector
de arranque de la partición
activa. Puede ampliar información
sobre particiones y gestores de arranque en
mi artículo Discos
duros y particiones.